Los productos gozan de un período de garantía de 2 años desde el momento de su adquisición, que cubre los posibles defectos de fabricación, así como cualquier avería producida durante dicho periodo. Se excluyen de las garantías los productos consumibles, las deficiencias ocasionadas por uso o manipulaciones indebidas, conexiones a redes eléctricas diferentes a la indicada, instalaciones incorrectas o los defectos derivados de toda causa exterior. El empresario tampoco se responsabiliza por el uso inadecuado de los productos o el deterioro por causas ajenas a su fabricación o transporte.